“La infancia es la época en que los niños y niñas tiene que estar en la escuela y en los lugares de recreo, crecer fuertes y seguros de si mismos y recibir el amor y el estimulo de sus familias y de una comunidad amplia de adultos. Es una época valiosa en la que los niños y las niñas deben vivir sin miedo, seguros frente a la violencia, protegidos contra los malos tratos y la explotación. Como tal la infancia significa mucho que el tiempo que transcurre entre el nacimiento y la edad adulta. Se refiere al estado y la condición de la vida de un niño, a la calidad de esos años” (UNICEF)

El proceso de construcción de las prácticas de abordaje de las problemáticas que afectan a los niños/as, adolescentes y sus familias se enmarcan en un entramado complejo, que nos invita a un intenso replanteo a fin de optimizar y perfeccionar las herramientas e instrumentos de intervención con el objetivo de lograr mayor eficacia en situaciones de vulnerabilidad en materia de infancia y Familia.

Desde esta perspectiva, la implementación de la ley 13.298, sistema de promoción y protección de los derechos del niño, requiere generar una paulatina adecuación de los espacios de atención a fin de garantizar la protección de los niños/as, adolescentes y además generar estrategias a nivel familiar que la posibiliten cambios que favorezcan la inclusión social y la participación activa de los sujetos en la sociedad.

Partiendo de lo dicho anteriormente, creemos que la tarea primordial que debemos llevar a cabo como fundación, es la de consolidar espacios de pertenencia y transformación, a través de diferentes medios que contribuyan a la identidad de los miembros de la sociedad, de forma estratégica tanto al nivel individual como al nivel social. Pues es la vía de contribuir a favorecer la integración social.